Diarios & Carta al padre
Diarios & Carta al padre Desfile patriótico. Discurso del alcalde. Luego desaparece, aparece de nuevo y grita en alemán: «¡Viva nuestro querido rey! ¡Viva!». Asisto a ello con expresión torva. Estos desfiles son uno de los más repugnantes fenómenos que acompañan a la guerra. Son promovidos por comerciantes judÃos, que un dÃa son alemanes y otro checos, lo cual reconocen, ciertamente, pero nunca como ahora podÃan gritar tan alto. Naturalmente, arrastran consigo a muchos. Estuvo bien organizado. Parece que se repetirá cada atardecer, mañana domingo dos veces.
_______
7 [de agosto de 1914]. Aun cuando no tenga uno la menor capacidad visible de individualizar a las personas, trata a cada una, sin embargo, según su forma de ser. «L., de Binz[423]», extiende hacia mà su bastón para hacerse notar y me da un susto.
Mis pasos firmes en la Escuela de Natación.
Ayer y hoy, escritas cuatro páginas, minucias difÃciles de superar.
El prodigioso Strindberg[424]. Esa rabia suya, esas páginas obtenidas a puñetazos.