Diarios & Carta al padre
Diarios & Carta al padre 2 de mayo de 1913. Se ha vuelto muy necesario volver a llevar un diario. Mi cabeza insegura, Felice, el decaimiento en la oficina, la imposibilidad física de escribir y la necesidad interior de hacerlo.
_______
Valli sale por la puerta de nuestra casa detrás de mi cuñado[427], que mañana marcha a Tschotkov para incorporarse a filas y hacer la instrucción militar. Notable el reconocimiento, implícito en esa acción de seguirlo, del matrimonio como institución a la que uno se ha acomodado hasta el fondo de su ser.
_______
La historia de la hija del jardinero, que interrumpió mi trabajo ayer[428]. Yo, que pretendo curar mi neurastenia con el trabajo, tengo que oír que el hermano de esta señorita, que se llamaba Jan y era el verdadero jardinero y el previsible sucesor del viejo Dvorsky, incluso era ya propietario de la parcela dedicada a las flores, se envenenó hace dos meses, a sus veintiocho años, a causa de su melancolía. Durante el verano le iba relativamente bien a pesar de su naturaleza de eremita, pues al menos tenía que tratar con los clientes; pero durante el invierno se quedaba completamente encerrado en sí mismo. Su amante era funcionaria —urednice—, una muchacha asimismo melancólica. A menudo iban juntos al cementerio.
_______