Diarios & Carta al padre
Diarios & Carta al padre Las dos menos cuarto de la noche. Enfrente llora un niño. De pronto, en la misma habitación, se pone a hablar un hombre, tan cerca que es como si estuviera delante de mi ventana. «Prefiero salir volando por la ventana a seguir escuchando esto por más tiempo.» Aún gruñe algo acerca de su nerviosismo, la mujer, sin decir nada, únicamente con siseos, intenta que el niño vuelva a dormirse.
_______
I.IX [1914]. Escritas apenas, en un estado de total desvalimiento, dos páginas. Pese a haber dormido bien, hoy he retrocedido mucho. Pero sé que no debo ceder si, más allá de los sufrimientos iniciales de un escribir ya reprimido por mi restante forma de vivir, quiero llegar a esa libertad más grande que quizá está aguardándome. Noto que aún no me ha abandonado del todo mi viejo embotamiento y que mi frialdad de corazón quizá no me abandone nunca. El hecho de que no retroceda frente a ninguna humillación es algo que tanto puede significar desesperanza como darme esperanza.
_______