Diarios & Carta al padre
Diarios & Carta al padre 13.IX [1914]. Una vez más, apenas dos páginas. Primero pensé que mi tristeza por las derrotas austriacas y mi miedo al futuro (miedo que en el fondo me parece ridÃculo y al mismo tiempo infame) me impedirÃan completamente escribir[536]. Pero no fue eso, sino sólo una apatÃa que continuamente retorna y continuamente tiene que ser superada. Para la tristeza hay tiempo suficiente fuera del escribir. Mis pensamientos relacionados con la guerra guardan semejanza, por su atroz forma de devorarme en todas las direcciones, con mis viejas preocupaciones a causa de Felice. Soy incapaz de soportar preocupaciones y quizá esté hecho para morir de preocupaciones. Cuando esté suficientemente debilitado —y eso no habrá de tardar mucho—, quizá baste la más pequeña preocupación para desintegrarme. En esa perspectiva también puedo encontrar, desde luego, la posibilidad de demorar lo más posible la desdicha. Es cierto que, aunque empleé todas las fuerzas de una naturaleza que por entonces todavÃa estaba relativamente poco debilitada, poco fue lo que pude hacer contra las preocupaciones causadas por Felice, pero en aquel entonces tuve, sólo al principio, la gran ayuda del escribir, ayuda que ahora ya no quiero dejarme arrebatar.
_______