Diarios & Carta al padre
Diarios & Carta al padre 12 [de febrero de 1922]. La forma de rechazo que siempre me he encontrado no es la que dice: No te amo, sino la que dice: «Tú no puedes amarme por mucho que quieras; tú amas desdichadamente tu amor por mí, pero tu amor por mí no te ama a ti». Por consiguiente, no es correcto decir que yo haya tenido experiencia de la expresión «Te amo», yo sólo he conocido el expectante silencio que habría debido ser interrumpido por mi «Te amo», eso es lo único que yo he conocido, nada más.
_______
Mi angustia al deslizarme con el trineo, mi miedo a caminar por la nieve resbaladiza, una pequeña historia que hoy he leído[749], todo eso vuelve a hacer surgir la idea, a la que durante mucho tiempo no he prestado atención pero que siempre me ronda, de si no serán mi loco egoísmo, la angustia que siento por mí mismo, pero no la angustia por un yo superior, sino la angustia por mi vulgar bienestar, la causa de mi decadencia, de tal manera que yo mismo me hubiera enviado al vengador (una forma especial de la-mano-derecha-no-sabe-lo-que-hace-la-izquierda). En mi despacho continúan haciéndose los cálculos como si mi vida no empezase hasta mañana, siendo así que estoy en las últimas.
_______
13 [de febrero de 1922], La posibilidad de ser útil con todas mis fuerzas.
_______