El Castillo
El Castillo —¿El servicio de mensajero? —preguntó Olga asombrada—. ¿Acaso lo ha asumido por las ganancias?
—Puede ser —dijo K—, pero mencionaste que no le satisface.
—No le satisface y por muchos motivos —dijo Olga—, pero se trata de un servicio del castillo, asà y todo una especie de servicio del castillo, al menos eso se podrÃa creer.
—¿Cómo? —dijo K—. ¿Incluso de eso dudáis?
—Bueno —dijo Olga—, en realidad, no, Barnabás va a las oficinas, trata a los criados de igual a igual, ve desde lejos a algunos funcionarios, recibe cartas relativamente importantes, incluso le confÃan mensajes orales, eso ya es mucho y podemos estar orgullosos de todo lo que ha alcanzado siendo tan joven.