El Castillo
El Castillo —No, señor —dijo Barnabás—, yo querĂa ir a casa, al castillo irĂ© por la mañana temprano, nunca duermo allĂ.
—AsĂ que —dijo K— no querĂas ir al castillo, sĂłlo aquà —su sonrisa le pareciĂł lánguida, su apariencia deslucida—. ÂżPor quĂ© no me has dicho nada?
—No me has preguntado —dijo Barnabás—. QuerĂas darme un mensaje, pero ni en la taberna ni en tu habitaciĂłn, entonces pensĂ© que me lo podrĂas dar en casa de mis padres sin que nadie te molestase; se alejarán en seguida, si se lo ordenas, tambiĂ©n podrĂas pernoctar aquĂ si esto te gusta más. ÂżNo he hecho bien?