El Proceso
El Proceso ¿No nos encontramos cerca de la salida principal?
No dijo el sacerdote, estamos muy lejos. ¿Quieres irte ya?
Aunque en ese momento no pensaba en ello, K respondió en seguida:
Es verdad, tengo que irme. Soy gerente en un banco, me esperan, sólo he venido para enseñarle la catedral a un hombre de negocios extranjero.
Bien dijo el sacerdote, y estrechó la mano de K, entonces vete.
No puedo orientarme bien aquí en la oscuridad dijo K.
Ve a la izquierda, hacia el muro dijo el sacerdote, luego síguelo hasta que encuentres una salida.
El sacerdote sólo se había separado de él unos pasos, cuando K gritó:
¡Por favor, espera!
Espero dijo el sacerdote.
¿No quieres nada más de mí? preguntó K.
No dijo el sacerdote.
Al principio has sido tan amable conmigo dijo K, y me lo has explicado todo, pero ahora me despides como si no te importase nada.
Tienes que irte dijo el sacerdote.
Bien, sí dijo K, compréndelo.
Comprende primero quién soy yo dijo el sacerdote.