El Proceso
El Proceso Tú eres el capellán de la prisión dijo K, y se acercó al sacerdote.
No necesitaba regresar tan pronto al banco como en un principio había creído. Podía permanecer aún allí.
Yo pertenezco al tribunal dijo el sacerdote. ¿Por qué debería querer algo de ti? El tribunal no quiere nada de ti. Te toma cuando llegas y te despide cuando te vas.