El Proceso
El Proceso K abrió el primero y apareció una imagen indecorosa: un hombre y una mujer sentados desnudos en un canapé; la intención obscena del dibujante era clara, no obstante, su falta de habilidad había sido tan notoria que sólo se veía a un hombre y a una mujer, cuyos cuerpos destacaban demasiado, sentados con excesiva rigidez y, debido a una perspectiva errónea, apenas distinguibles en su actitud. K no siguió hojeando, sino que abrió la tapa del segundo volumen: era una novela Con el título: Las vejaciones que Grete tuvo que sufrir de su marido Hans.
Éstos son los códigos que aquí se estudiandijo K. Los hombres que leen estos libros son los que me van a juzgar.
Le ayudaré dijo la mujer. ¿Quiere?
¿Puede realmente hacerlo sin ponerse en peligro? Usted ha dicho que su esposo depende mucho de sus superiores.
A pesar de todo quiero ayudarle dijo ella. Venga, hablaremos del asunto. Sobre el peligro que podría correr, no diga una palabra más. Sólo temo al peligro donde quiero temerlo. Venga conmigo y señaló la tarima, haciendo un gesto para que se sentara allí con ella.