La Metamorfosis
La Metamorfosis Se habÃa deslizado ya tanto, que un solo balanceo, algo más enérgico que los anteriores, bastarÃa para hacerlo bascular sobre el borde de la cama. Además, pronto no le quedarÃa más remedio que decidirse, pues solo faltaban cinco minutos para las siete y cuarto. En ese momento, llamaron a la puerta del piso.