La Metamorfosis
La Metamorfosis —Algo ha ocurrido ahà dentro —dijo el gerente en la habitación de la izquierda. Gregorio intentó imaginar que al gerente pudiera sucederle algún dÃa lo mismo que hoy a él, cosa ciertamente posible. Pero el gerente, como replicando con energÃa a esta suposición, dio unos cuantos pasos por el cuarto vecino, haciendo crujir sus zapatos de charol. Desde la habitación contigua de la derecha, la hermana susurró:
—Gregorio, está aquà el gerente del almacén.
—Ya lo sé —contestó Gregorio débilmente, sin atreverse a levantar la voz como para hacerse oÃr por su hermana.
—Gregorio —dijo por fin el padre desde la habitación contigua de la izquierda—, ha venido el señor gerente y pregunta por qué no tomaste el primer tren. No sabemos qué contestar. Además, desea hablar personalmente contigo. Con que haz el favor de abrir la puerta. El señor tendrá la bondad de disculpar el desorden del cuarto.
—¡Buenos dÃas, señor Samsa! —terció entonces amablemente el gerente.