Un médico rural
Un médico rural —¿Me salvarás? —murmura sollozando el joven, deslumbrado por la vista de su herida.
Asà es la gente en mi distrito. Siempre esperan que el médico haga lo imposible. Han cambiado sus antiguas creencias; el cura se queda en su casa, y desgarra sus dalmáticas una tras otra; pero el médico todo lo puede, suponen ellos, con su diestra mano quirúrgica. Bueno, como quieran, yo no les pedà que me llamaran; si quieren usarme equivocadamente con fines religiosos, también eso les permitiré; ¿qué más puedo pedir yo, un viejo médico rural, despojado de su criada? Y acude la familia y los ancianos del pueblo, y me desvisten; un coro de colegiales, dirigido por el maestro, canta frente a la casa una melodÃa extraordinariamente simple con estas palabras:
DesvÃstanlo, para que cure,
Y si no cura, mátenlo.
Sólo es un médico, sólo es un médico.