Antropologia Collins
Antropologia Collins Quien contempla por vez primera algo extraño carece en ese momento de imagen alguna. Primero tiene —valga la expresión— que recorrerlo, y en esta medida no es posible formarse una imagen correcta de cosas grandes. Cuando tenemos la imagen, entonces falta el concepto. El ánimo es capaz de formar imágenes con tal solamente de que se le dé un pretexto; está constantemente pintando, y como a los hombres nada nos es tan cercano, ni nada se presenta ante nuestros sentidos con tanta frecuencia como otros hombres, nuestro ánimo no pinta sino figuras humanas cuando lo que tenemos delante no es acaso más que un simple tocón, alto y comido de musgo. A menudo también pintamos camellos y dragones en las nubes, con lo que nuestro ánimo se ensancha enormemente. Esta capacidad para las formas, que cuando hablamos de objetos visibles se denomina figurativa, también se da con ocasión de la música. Los misioneros se la llevaron a los chinos, en lugar de las bellas artes y las ciencias, y tuvieron muy buena acogida; sin embargo, puesto que ya antes de su llegada aquellos tocaban música, pero esta era simple, la música polifónica de los europeos les sonó como un grito salvaje. Por lo que se ve que también a este respecto el ánimo ha de ser educado y tiene que aprender.