Antropologia Collins
Antropologia Collins Los turcos dicen lo siguiente para exhortar a la moderación: a cada hombre se le ha adjudicado una porción de comida, cuando la ha consumido tiene que morir. Si come mucho de una vez, su porción se consume pronto, y en breve tiene entonces que morir. De manera que, de todos los placeres de la vida podría decirse lo mismo: que las perspectivas cuentan mucho para nosotros; y así un trágico final podría acongojar al hombre durante una larga serie de años. Sin embargo, es verdaderamente sorprendente que la muerte no nos parezca temible y que siempre creamos que se encuentra igual de lejana; al igual que una avenida parece ir estrechándose en la distancia y que conforme nos adentramos por ella sigue siendo igual de larga, así el hombre que ya ha vivido lo suficiente puede prolongar aún su vida cuanto quiera en la idea. Si considera el tiempo presente como un nexo entre su estado pasado y el futuro, se le hará largo; en cambio, si lo considera como parte de su bienestar, le parecerá corto. Shakespeare dijo: «Para uno el tiempo galopa, para otro va al trote y para un tercero se arrastra como una lombriz». Así al que espera recibir un puesto, el presente se le convierte en una carga que solo sirve para enlazar ambos estados. Y los hombres consideran la mayor parte del tiempo simplemente como el tránsito entre un estado y otro que se representan como importante. Por consiguiente, se ha de moderar la previsión mediante la razón, estando como estamos sometidos a muchas previsiones involuntarias, como son por ejemplo los temores y quimeras hipocondríacas, habiendo muchos que no sueñan a lo largo de toda su vida más que puras previsiones. No obstante, también pueden hacer nuestra vida grata y soportable, si las prospecciones que hacemos son agradables.