Antropologia Collins
Antropologia Collins Nos gusta también pronosticar el tiempo: las viejas heridas, el barómetro, la luna, el canto del gallo y la observación de los animales son en ese caso el mejor de los oráculos; solo que tampoco este arte es demasiado seguro, y también aquí la Providencia ha corrido un velo para nuestro bien. El labriego que quisiese organizar sus cultivos según reglas de la previsión se equivocaría con demasiada frecuencia, mientras que por ahora se conforma cuando el tiempo le es desfavorable, y es algo que se debe atribuir a su feliz ignorancia.
En cualquier caso, parece que el punto más importante para el hombre en lo que a la previsión se refiere es la determinación de su destino futuro. La fuerte inclinación a descubrir signos del futuro hace que estemos muy atentos, y seamos muy crédulos, para considerar las cosas más insignificantes como acontecimientos de gran importancia, cosas que, en otro caso, de no estar cegados por esta inclinación, desdeñaríamos. Y no obstante, un gran astrónomo como Maupertuis dice: «Aunque cualquiera ve con facilidad que las estrellas no contribuyen en nada al comportamiento de los hombres, sin embargo no estaría claro que la constelación estelar no guarde alguna conexión con los acontecimientos de la tierra si fuese cierto que alguna vez hayan ocurrido en ella importantes transformaciones bajo las mismas constelaciones».