Antropologia Collins
Antropologia Collins Nos gusta que toda nuestra vitalidad se active; sin embargo, existe un placer particular cuando se pone en juego una actividad. Así podemos obtener un placer completamente puro, por ejemplo en las matemáticas. Del mismo modo, para satisfacer el gusto hay que mirar únicamente a lo bello, sin que se tome en consideración la utilidad. Por consiguiente, si queremos disfrutar del gusto puro y por sí, entonces no ha de distinguirse ninguna utilidad en los objetos. Una caja de plata gusta mucho porque tiene valor interno; sin embargo, siempre es más bonita una esmaltada, aunque en una caja con esmalte dorado parece que no se aprecia el oro. Y es que el hecho de que no se aprecie el valor es uno de los ingredientes principales en la belleza y en el efecto del placer que produce. Es por ello que el gusto por los servicios de mesa de porcelana es más refinado que el gusto por la plata labrada. En este mismo sentido, un tocado con encajes de Brabante que sufre un desgarro y que ya no vale para nada sigue siendo bello.