Antropologia Collins
Antropologia Collins Y esto en referencia a la suma de agrado y desagrado que uno se inclina a mostrar hacia un objeto. Como se ha repetido ya en muchas ocasiones, siempre depende del hombre el modo en que quiere contemplar el mundo, sea con complacencia o como merecedor de desprecio, y tanto la tristeza como la alegría están siempre a su disposición.
El temperamento sanguíneo es frívolo; el melancólico es obstinado en sus posiciones, y entraña persistencia, conciencia de la dificultad y compromiso a la hora de emprender cualquier cosa y para llevar a cumplimiento siempre lo emprendido. Por eso en el melancólico resulta por lo general difícil extirpar el odio, la enemistad y la indignación hacia otros. Cada vez que el hombre gana respeto es consecuencia en buena medida de un aumento de la melancolía. El fervor patriótico y los grandes propósitos exigen seriedad, y manifiestan indignación por la propia impotencia para llevarlos adelante. En particular, quienes consideran importante el cargo y función que significa ser un hombre muestran un profundo rasgo de melancolía; e incluso la inclinación sexual que va ligada con una suerte de melancolía es la más fuerte.