Antropologia Collins
Antropologia Collins Hay particularmente dos que afectan a su cualidad: la ignorancia y el error. Aquella es la inexistencia de un conocimiento, esta la existencia de uno falso; por la primera no juzgamos en absoluto, mientras que por la segunda lo hacemos de modo erróneo. Para proporcionarles conocimiento verdadero a los ignorantes se requiere una sola acción, en tanto que en el caso del error se necesitan dos acciones; por eso hay que tener mucho cuidado para evitar errores ya desde tierna edad. Aquí reside el principio rousseauniano de la educación. Sin embargo, a los niños se les llena la cabeza por lo común de auténticas porquerías, y luego son necesarios unos esfuerzos hercúleos para volver a sacárselas de la cabeza. Ahora bien, es preferible, antes que no saber nada, que cuando menos sepan algo, aunque sea falso e incorrecto. Y la razón de ello es la siguiente: cuanto más hace uno más ama la vida; y el hombre hace con gusto aquellas cosas que le permiten sentir su existencia. Quizás todos los placeres de la imaginación consistan simplemente en que ponen a jugar nuestras facultades y favorecen nuestra actividad, siendo mejor perseguir quimeras en las horas muertas que no pensar en nada. En esta medida, un escrito dominado por el genio, aunque contenga numerosos errores, aventaja a otro que, sin contener ciertamente ningún error, sin embargo exponga solo materias cotidianas, pues quien viaja perdido al menos ha viajado, y un libro de la primera clase pone en acción mi entendimiento, pudiendo en tal estado alcanzar por sí mismo nuevos horizontes. Por eso Hobbes resulta más provechoso que Puffendorf.