Antropologia Collins
Antropologia Collins Cualquier lector de Kant que haya pasado en alguna ocasión por la Antropología en sentido pragmático recordará bien una nota de su prólogo en la que se explica la génesis de esta curiosa obra. La cito aquí por extenso: «Entre mis trabajos de filosofía pura, emprendidos en un principio libremente, obligatorios más tarde para mí como un deber profesional, he impartido durante unos treinta años dos cursos referentes al conocimiento del mundo: Antropología (en el semestre de invierno) y Geografía física (en el de verano), a los cuales, como lecciones populares, encontraron oportuno asistir también otras clases de público. Del primero procede el presente manual; publicar del segundo otro igual, sacándolo del manuscrito usado por mí como texto, e ilegible para cualquier otro, apenas me será posible dada mi edad». Pues bien, debido a un cúmulo de vicisitudes históricas (relativas en parte a la intrahistoria de la transmisión de los textos kantianos, pero también relacionadas con la convulsa historia de Europa en el siglo XX), lo cierto es que hasta una fecha bastante reciente si bien disponíamos de una edición crítica de los cursos dedicados a la geografía física, sin embargo nuestro conocimiento de la antropología kantiana anterior a 1798 era bastante limitado; si obviamos algunos antecedentes parciales, como pueden serlo el Tratado sobre las enfermedades de la cabeza o las Observaciones sobre el sentimiento de lo bello y lo sublime, se restringía de hecho a una serie de notas manuscritas para las lecciones dictadas en los años 70 y 80 que conocemos como Entwürfe zu dem Colleg über Anthropologie (algo así como «Bosquejos para las clases de antropología») y que, debido a lo fragmentario del texto, hacían muy difícil su estudio. De este modo, pese a que contábamos con materiales suficientes para un estudio sistemático del papel y función de la antropología en el pensamiento de Kant, pues aparte de la obra publicada disponíamos también de una serie de indicaciones importantes a ese respecto diseminadas en sus escritos y cartas, nos faltaban sin embargo los textos para un estudio genético de la antropología kantiana que nos permitiese entender la evolución de la disciplina a lo largo de los años. Con la publicación en 1997 del volumen XXV de las obras completas de Kant en la conocida edición de la Academia de Ciencias de Berlín viene a llenarse esta importante laguna de los estudios kantianos.
