Antropologia Collins
Antropologia Collins Ocurre con frecuencia que no podemos aclararnos en absoluto nuestras sensaciones, al ser afectados fuertemente por algunas cosas y por otras muy poco. A menudo no podemos persuadimos de algo, por muy persuadido que esté todo el mundo, porque las percepciones adherentes son muchas veces en nosotros, en el sujeto, más eficaces que las primarías. La experiencia nos muestra que somos parciales en lo que se refiere a los sexos. Véase si no la historia que contaba un oficial inglés que estuvo en Fontenoy cuando se perdió la batalla: importunaba a muchas personas reunidas con el relato de la pérdida de muchos miles de hombres, refiriendo con toda precisión un juego que no comprendían en lo más mínimo, sin embargo, al relatar el infortunio de una joven que sacrificó la vida por amor, al punto logró entristecer a todo el auditorio. ¿No es esta una prueba convincente de nuestra parcialidad en favor del bello sexo?
Sin adherencia las representaciones son todas insípidas, y por eso se habla de la verdad sin aditamentos, que huye de los cumplidos; es como las píldoras, difícil de tragar si no se dora de alguna manera. Las respuestas secas y lacónicas resultan desagradables, de modo que conviene dirigírselas a quien esté de buen humor, pues con las respuestas sucede igual que con los platos, que por lo general en estos lo principal ha de ser la salsa y en aquellas la cortesía. Entretanto, la sequedad es siempre desagradable.