Correspondencia
Correspondencia Incluso allí donde la Teología filosófica parece representar principios contrapuestos a los de la Teología bíblica, como por ejemplo en la doctrina de los milagros, confiesa y demuestra que no entiende estos principios como válidos objetivamente, sino sólo como valiendo subjetivamente; es decir, entiende que deben ser asumidos como máximas cuando en los enjuiciamientos teológicos sólo queremos ser dirigidos por nuestra razón (humana); con lo cual, los milagros no son negados, sino dejados sin restricción al teólogo bíblico, en cuanto que éste quiere juzgar sólo como tal y evita toda mezcla con la filosofía.