Correspondencia
Correspondencia ¡Cuánto me gustarÃa poder ver que me llega una pronta respuesta! Me he dirigido a usted con toda la confianza; seguramente usted es benévolo, tanto como grande y famoso. ¡Que noble humanidad alienta en su escrito sobre la paz perpetua! ¡Cuántas esperanzas sabe despertar en todos los hombres bondadosos! Sólo depende de usted que al auténtico sentimiento de veneración por usted, que alimento orgullosamente en mi alma pueda sumar el más dulce de la gratitud. Que le vaya bien.
Mi nombre es: Profesora Mereau en Jena.
Königsberg, 17 de diciembre de 1796
Querido hermano: