Correspondencia
Correspondencia En esta coyuntura, la suerte de mi vida pende probablemente del juicio benévolo y sabio de Vuestra Excelencia. Otras posibilidades de provisión son para mí prácticamente nulas. Esta primavera entro en el 47.º año de mi vida. El avance de la edad hace cada vez más inquietante la preocupación por las estrecheces futuras. Con la confianza en la magnánima providencia de su Il. Exc.ª estoy dejando de lado todos los otros concursos; y me ha costado poco esfuerzo rehusar y desestimar la propuesta del consejero Suckow y el comunicado que siguió inmediatamente de la Universidad de Erlangen —recibidos el pasado noviembre—, para una Cátedra de Lógica y Metafísica, en espera de una propuesta en mí ciudad natal. No me resta sino recomendarme humildemente en este caso a la misma constante clemencia de la que he tenido pruebas tan convincentes; y soy, con la más profunda sumisión, de Su Excelencia, humilde servidor
IMMANUEL KANT
Königsberg, 19 de marzo de 1770
Serenísimo, poderosísimo Rey, clementísimo Rey y señor:
