Correspondencia
Correspondencia I. KANT
Scheden, 3 de julio de 1773
Queridísimo hermano:
¿No será tiempo ya de que volvamos a acercamos el uno al otro? Hace años que no te escribo y bien merezco un castigo. Mi negligencia me sonroja. Pero no puedo permitir que esta separación entre nosotros se prolongue por más tiempo. Somos hermanos, la naturaleza nos ha convertido el amor y la confianza en deber; apelo a tu corazón, pues el mío te está abierto. Estoy deseando tener noticia detallada de tu situación actual; con mucho gusto querría saber de ti aunque sólo fuera medio pliego. ¿Por qué no puede saber tu hermano algo de tus trabajos científicos antes de que cualquiera pueda disponer de ellos en la librería? Hintz me ha dado noticia de diversos ensayos que has hecho; esto, y todo —que ciertamente me interesa porque se trata de ti—, lo espero con cierta exigencia, a ver si me llega en el próximo correo.
