CrÃtica de la Razón Práctica
CrÃtica de la Razón Práctica Mas, una vez inmersa en el campo de lo suprasensible, esta realidad objetiva de un concepto del entendimiento puro confiere a todas las demás categorÃas, aunque tan sólo cuando se hallen en una necesaria vinculación con el fundamento para determinar la voluntad pura (con la ley moral), una realidad asimismo objetiva, si bien se trate de una realidad únicamente aplicable a la praxis, mientras que no posee la más mÃnima influencia sobre una extensión del conocimiento de tales objetos en cuanto comprensión de su naturaleza por parte de la razón pura. En lo sucesivo comprobaremos que las categorÃas tan sólo se refieren siempre a seres entendidos como inteligencias, ciñéndose además únicamente a la relación que mantienen dentro de los mismos razón \ y voluntad, por lo<Ak. V, 51> cual siempre guardan relación con el ámbito práctico sin arrogarse ningún conocimiento ulterior de dichos entes. Sin embargo, cuanto en conexión con ellos quisiera extraerse cual propiedades que pertenecen al modo de representarse teóricamente semejantes cosas suprasensibles, no serán contadas desde luego dentro del saber, sino sólo adscritas al derecho (que desde un punto de vista práctico equivale a una necesidad) de asumirlas y I presuponerlas[A 100] incluso allà donde uno admite seres suprasensibles (como Dios) conforme a una analogÃa, es decir, según esa pura relación racional de la que nos servimos prácticamente con respecto a lo sensible, siendo asà que mediante tal aplicación sobre lo suprasensible no se le brinda a la razón teórica el menor pretexto para dejarse arrebatar por fanáticas ensoñaciones.