CrÃtica de la Razón Práctica
CrÃtica de la Razón Práctica Ha llegado el momento de explicar la paradoja del método suscitada en una CrÃtica de la razón práctica, a saber: que el concepto de\lo bueno y lo malo no ha<Ak. V, 63>brÃa de quedar determinado antes de la ley moral (aun cuando conforme a las apariencias tendrÃa que haber sido colocado incluso como fundamento de la misma), sino que tal concepto (como también sucede aquÃ) sólo habrÃa de verse determinado tras contar con esa ley e igualmente ser determinado por la ley misma. Incluso si no supiéramos que el principio de la moralidad es una ley pura y que determina a priori la voluntad, para no asumir principios enteramente de balde (gratis), tendrÃamos que dejar en suspenso, cuando menos al comienzo, la cuestión de si la voluntad tenga tan sólo fundamentos determinantes empÃricos o si también posee fundamentos de determinación a priori; pues atenta contra todas las reglas básicas del procedimiento filosófico el I admitir como ya resuelto de antemano[A 111] aquello que ha de resolverse a continuación.