CrÃtica de la Razón Práctica
CrÃtica de la Razón Práctica Si la naturaleza humana está determinada a esforzarse por lograr el sumo bien, habrá de admitirse también que la medida de sus capacidades cognoscitivas resulte apropiada para este fin, sobre todo en su relación mutua. Sin embargo, la crÃtica de la razón pura especulativa demuestra su enorme deficiencia I para[A 264] resolver, en conformidad con este fin, los principales problemas que le son planteados, aun cuando no desconozca las indicaciones naturales y nada despreciables de esa misma razón, ni tampoco ignore los grandes pasos que puede dar para aproximarse a esa magna meta que le ha sido marcada, pero sin alcanzarla nunca por sà misma ni siquiera con el auxilio del mayor conocimiento de la naturaleza. Asà pues, se dirÃa que la naturaleza nos ha tratado como una madrastra, al habernos provisto con una capacidad menesterosa por lo que atañe a nuestra finalidad.