Crítica de la Razón Práctica
Crítica de la Razón Práctica [31] «Las consideraciones orientadas al concepto de libertad no deben ser entendidas como añadidos que sólo sirven para rellenar los huecos del sistema crítico de la razón especulativa (pues éste se halla completo por cuanto concierne a su propósito), a guisa de puntales y contrafuertes que vienen a sustentar un edificio construido con cierta precipitación, sino como auténticos eslabones que evidencian la trabazón del sistema y nos permiten comprender en su actual presentación real conceptos que allí eran presentados sólo problemáticamente» (A 12). <<
[32] Debe advertirse que a Kant le interesa salvaguardar la libertad en sentido estricto, que él llama transcendental, y no la psicológica o comparativa, que cabe atribuir a cualquier ingenio mecánico cuyos resortes hayan sido programados previamente, aunque aparentemente no sean accionados por nada externo, como sucedía con las marionetas o autómatas de Vaucanson (cf. A181; cf. asimismo A173 y A 174). <<