Crítica de la Razón Práctica
Crítica de la Razón Práctica [45] «El hombre siente dentro de sí mismo un poderoso contrapeso frente a todos los mandatos del deber, que la razón de representar tan dignos de respeto, en sus necesidades e inclinaciones, cuya total satisfacción compendia bajo el nombre de “felicidad”» (cf. Fundamentación, Ak. IV, 405; de mi traducción). <<
[46] Cf Fundamentación, Ak. IV, 399; trad, de José Mardomingo. <<
[47] «Las adversidades, el dolor y la pobreza suponen grandes tentaciones para transgredir el propio deber. Por tanto, parece que el bien estar, el vigor, la salud y la prosperidad en general, que contrarrestan tal influjo, pueden considerarse también como fines que son a la vez deberes. Pero en tal caso el fin no es la propia felicidad, sino que lo es la moralidad del sujeto, y apartar los obstáculos hacia tal fin constituye tan sólo el medio permitido, puesto que nadie tiene derecho a exigirme que sacrifique aquellos de mis fines que no son inmorales» (cf. La metafísica de las costumbres, Ak VI, 388; trad, de Adela Cortina y Jesús Conill). <<