Crítica de la Razón Práctica
Crítica de la Razón Práctica [53] «El hombre encuentra en su consciencia la causa de hallarse satisfecho consigo mismo, con lo cual posee la predisposición para todo tipo de felicidad y de hacerse feliz incluso careciendo de las comodidades de la vida; en este nivel no existe nada real, en el sentido de que no se da ningún placer como material de la felicidad, pero, no obstante, constituye la condición formal sin la que el desprecio de uno mismo nos arrebata lo más esencial del valor de la vida, es decir, la estima de la persona» (cf. Reflexión 7202, Ak. XIX, 278; Antología de Kant, ed. cit., p. 84). <<
[54] Cf. Ak. XXI, 145; Opus postumum (selección, traducción, introducción y notas de Félix Duque), Editora Nacional, Madrid, 1983. <<
[55] Cf. mi trabajo «La simbiosis entre ética y filosofía de la historia, o el rostro jánico de la moral kantiana», Isegoría 4 (1991), pp. 20-36; así como mi Crítica de la razón ucrónica, Tecnos, Madrid, 1992 (passim). <<
[56] Cf. Arthur Schopenhauer, Sobre el fundamento de la moral, en Los dos problemas fundamentales de la ética (traducción, introducción y notas de Pilar López de Santa María), Siglo XXI, Madrid, 1993, p. 196. <<
[57] Cf. Enrique Heine, Alemania (trad, de Max Aub), UNAM, México, 1972, pp. 82-83. <<