Crítica de la Razón Práctica
Crítica de la Razón Práctica [58] Cf. Lógica ]àsche, Ak. IX, 68 nota. <<
[59] Cf. Reflexión 2793; Ak. XVI, 515; Antología de Kant, ed. cit., p. 153. «No nos es posible demostrar ninguna idea teórica o dotarla de realidad salvo en el caso de la idea de libertad, excepción que ciertamente obedece al hecho de configurar la condición de la ley moral, cuya realidad supone un axioma. La realidad de Dios sólo puede ser demostrada por esta otra idea, y ello únicamente con un propósito práctico, esto es, con vistas a actuar como si hubiera un Dios» (cf. Refl. 2842; Ak., XI, 541; op. cit., p. 153). <<
[60] Cf. Reflexión 8104, Ak. XIX, 646; Antología de Kant, ed. cit., p. 110. En el § 87 de la tercera Crítica Kant se refiere a un hombre recto, ejemplificado por Spinoza, que se decide a observar el deber sin abrigar ninguna mira interesada. Dicho personaje se ve rodeado por la violencia y el engaño, así como afligido por la suerte de otros hombres justos que se hallan sumidos en la miseria o atenazados por las enfermedades más crueles; por ello —aduce Kant—, a fin de no debilitar el respeto que le inspira la ley moral, habrá de acabar admitiendo que su buen obrar pueda resultar administrado por algo distinto del ciego azar, para creer que con su moralidad puede modificar el actual orden de cosas (cf. Crítica de la capacidad judicativa, Ak. V, 452-453). <<