CrÃtica de la razón pura
CrÃtica de la razón pura [71] No veo como se pueda encontrar tanta dificultad en que el sentido interno sea afectado por nosotros mismos. Todo acto de la atención puede darnos un ejemplo de ello. El entendimiento aquà determina siempre el sentido interno, conforme al enlace que piensa, produciendo una intuición interna que corresponde a lo múltiple en la sÃntesis del entendimiento. Cada cual podrá percibir en sà mismo cuan comúnmente es el espÃritu afectado asÃ. <<
[72] El «yo pienso» expresa el acto de determinar mi existencia. La existencia está pues dada en él, pero no por eso está dado el modo como yo deba determinarla, es decir poner en mà lo múltiple perteneciente a ella. Para esto hace falta intuición de mà mismo, que tiene a su base una forma dada a priori, es decir, el tiempo, que es sensible y pertenece a la receptividad de lo determinable. Mas como no tengo otra intuición de mà mismo que me dé lo determinante en mà —de cuya espontaneidad tan sólo tengo conciencia— antes del acto de determinar, como el tiempo da lo determinable, por eso no puedo determinar mi existencia como la de un ser activo por sà mismo, sino que me represento sólo la espontaneidad de mi pensar, es decir del determinar, y mi existencia permanece siempre sensible, es decir determinable como existencia de un fenómeno. Sin embargo, esa espontaneidad hace que me denomine inteligencia. <<