Crítica de la razón pura
Crítica de la razón pura [100] La conciencia inmediata de la existencia de cosas exteriores queda, en este teorema, no ya supuesta, sino demostrada, conozcamos o no la posibilidad de esta conciencia. La cuestión acerca de esta sería: si sólo tenemos un sentido interior y ninguno exterior, poseyendo tan sólo imaginación externa. Pero es claro que aun sólo para imaginar algo como exterior, es decir, para exponerlo al sentido en la intuición, tenemos que tener un sentido externo y por ende debemos distinguir inmediatamente la mera receptividad de una intuición externa, de la espontaneidad que caracteriza toda imaginación. Pues imaginarse tan sólo un sentido externo, aniquilaría la facultad de intuir, que debe ser determinada por la imaginación. <<
[101] Con la realidad de una cosa, pongo desde luego algo más que la posibilidad; pero no en la cosa. La cosa no puede nunca contener en la realidad más de lo que estaba contenido en su completa posibilidad. Pero si la posibilidad era meramente una posición de la cosa con respecto al entendimiento (al uso empírico de éste), la realidad es al mismo tiempo un enlace de la cosa con la percepción. <<
[102] Esta observación general fue puesta en la segunda edición y no se halla en la primera. (N. del T.) <<