Critica del juicio
Critica del juicio A esto sirve de respuesta que lo sublime de la naturaleza se llama así impropiamente, y que propiamente sólo puede atribuirse al modo de pensar, o más bien a los fundamentos para el mismo en la naturaleza humana. La aprehensión de un objeto, por lo demás informe e inadecuado a un fin, da meramente la ocasión de tener conciencia de ello, y ese objeto es usado de ese modo subjetivo, finalmente, pero no juzgado como tal por sí y por su forma (por decirlo así, species finalis accepta, non data). De aquí que nuestra exposición de los juicios sobre lo sublime de la naturaleza sea también al mismo tiempo su deducción, pues cuando hemos analizado la reflexión del Juicio en ellos, encontramos una relación, conforme a un fin, de las facultades de conocer, la cual debe ser puesta a priori a la base de la facultad de los fines (la voluntad), y, por tanto, es ella misma a priori conforme a un fin, lo cual contiene en seguida la deducción, es decir, la justificación de la pretensión de un juicio semejante de una validez universal y necesaria.
No tendremos, pues, que buscar más que la deducción de los juicios de gusto, es decir, de los juicios sobre la belleza de las cosas naturales, y así satisfacemos en su totalidad la tarea de todo el Juicio estético.
§ 31
Del método de la deducción de los juicios de gusto