Critica del juicio
Critica del juicio La propedéutica para todo arte bello, en cuanto se trata del más alto grado de su perfección, no parece estar en preceptos, sino en la cultura de las facultades del espÃritu, por medio de aquellos conocimientos previos que se llaman humaniora, probablemente porque humanidad significa, por una parte, el sentimiento universal de simpatÃa, por otra parte, la facultad de poderse comunicar universal e interiormente, propiedades ambas que, unidas, constituyen la sociabilidad propia de la humanidad, por medio de la cual se distingue del aislamiento de los animales. La época y los pueblos en que el instinto, empujado hacia una sociabilidad legislada, mediante la cual un pueblo constituye un ser duradero y general, luchó contra las grandes dificultades que rodean al difÃcil problema de reunir la libertad (y también igualdad) con la coacción[64] (más respeto y sumisión por deber que miedo), semejante época y semejante pueblo debió primero inventar el arte de la recÃproca comunicación de las ideas de la parte más cultivada con las de la más ruda, la armonÃa de la amplitud y afinamiento de la primera con la sencillez natural y la originalidad de la última, y, de ese modo, el término medio entre la más alta cultura y la sencilla naturaleza, que constituye también para el gusto, como sentido universal del hombre, la medida exacta, imposible de formular, según regla alguna universal.