Critica del juicio
Critica del juicio De la idea normal de lo bello se diferencia, pues, aun el ideal del mismo, el cual puede sólo esperarse en la figura humana por los motivos ya citados. En ésta está el ideal, que consiste en la expresión de lo moral, sin lo cual no podría placer universalmente, y, por tanto, positivamente (no sólo negativamente en una exposición correcta). La expresión visible de ideas morales que dominan interiormente al hombre puede, desde luego, tomarse sólo de la experiencia; pero hacer, por decirlo así, visible su enlace con todo lo que nuestra razón une con el bien moral, en la idea de la finalidad más alta, la bondad de alma, pureza, fuerza, descanso, etc., en la exteriorización corporal (como efecto de lo interno), es cosa que requiere ideas puras de la razón, y, con ellas unida, gran fuerza de imaginación en el que las juzga, y mucho más aún en el que las quiere exponer. La exactitud de un ideal semejante de la belleza se demuestra en que no permite que se mezcle encanto alguno sensible con la satisfacción en su objeto, y, sin embargo, hace tomar en él un gran interés, lo cual, a su vez, demuestra que el juicio según una regla semejante no puede nunca ser puramente estético y que el juicio según un ideal de la belleza no es un simple juicio del gusto.
Definición de la belleza, sacada de este tercer momento