Fundamentación de la metafÃsica de las costumbres
Fundamentación de la metafÃsica de las costumbres Una acción —incluso aunque esté de acuerdo con el deber y en este sentido sea correcta— no es comúnmente tenida por moralmente buena si ha sido realizada solamente por interés egoÃsta. Podemos, sin embargo, sentirnos inclinados a atribuir bondad moral a acciones correctas que han sido realizadas sólo por alguna inclinación inmediata —por ejemplo, por un impulso directo de simpatÃa o de generosidad—. Para someter a prueba esta cuestión tenemos que aislar nuestros motivos: debemos considerar primeramente la acción realizada solamente por inclinación y no por deber, y luego la acción realizada únicamente por deber y no por inclinación. Procediendo asà encontraremos —tomando el caso más favorable de la inclinación inmediata— que una acción realizada únicamente por simpatÃa natural puede ser correcta y digna de alabanza, pero no tiene sin embargo ningún valor distintivamente moral. La bondad que hay oculta en ayudar a otros es máximamente conspicua cuando el que presta ayuda lo hace en un momento en que está totalmente ocupado en sus propios asuntos y cuando lo que lo empuja a actuar asà no son sus inclinaciones naturales.