Fundamentación de la metafísica de las costumbres
Fundamentación de la metafísica de las costumbres Los antiguos solían contraponer dos tipos de ética: (1) la que se orienta a la conquista de la felicidad como puede apreciarse en el pensamiento moral de Aristóteles, que identificaba la vida feliz con la moralmente virtuosa, o acaso también en el de Epicuro, que identificaba la vida feliz con la placentera; y (2) la que se fija por meta alcanzar la perfección, como era el caso del pensamiento moral de los estoicos. Este marco general alumbra una dicotomía entre el eudemonismo (término derivado de la palabra griega «eudemonía», utilizada por los griegos para significar la felicidad) y el perfeccionismo. Por lo que ya sabemos parece claro que la ética de Kant se decanta por el segundo de ambos extremos, perfilándose así como una nueva forma de estoicismo.
