Fundamentación de la metafÃsica de las costumbres
Fundamentación de la metafÃsica de las costumbres Al inicio del capÃtulo tercero (concretamente, en su tercer párrafo) aborda Kant el problema diciendo que la proposición que atribuye al concepto de buena voluntad la práctica del imperativo categórico no es analÃtica, sino sintética:
Sin embargo, sigue siendo este principio una proposición sintética: «Una voluntad absolutamente buena es aquélla cuya máxima puede siempre tener como contenido a ella misma considerada como ley universal» [el subrayado es mÃo]; pues por medio de un análisis del concepto de una voluntad absolutamente buena no puede ser hallada esa propiedad de la máxima.
Y a continuación nos recuerda que una proposición de esa Ãndole sólo puede ser establecida mediante el recurso a un tercer elemento que justifique la sÃntesis:
Mas semejantes proposiciones sintéticas sólo son posibles porque los dos conocimientos estén ligados uno con otro por su enlace con un tercero, en el cual por ambas partes se encuentren.[49]
