Historia natural y teoria general del cielo
Historia natural y teoria general del cielo Dirigiremos ahora nuestra atención sobre la relación que de acuerdo a nuestra teorÃa debe existir entre las masas de los cuerpos siderales y sus distancias al sol para controlar el resultado de nuestro sistema con los cálculos infalibles de Newton. No hacen falta muchas palabras para explicar que el cuerpo central debe ser siempre la pieza principal de su sistema, es decir que el sol debe ser notablemente mayor en masa que todos los planetas, lo que también valdrá para Júpiter con respecto a sus satélites y para Saturno con respecto a los suyos. El cuerpo central se forma por la condensación de todas las partÃculas en toda la extensión de su esfera de atracción las cuales no han podido alcanzar la exacta determinación del movimiento orbital y la aproximada relación al plano común, y que indudablemente deben ser inmensamente más numerosas que las otras. Apliquemos esta observación principalmente al sol. Para estimar la extensión del espacio por el cual las partÃculas que han servido de materia elemental para la formación de los planetas, han sufrido en su curso circular la máxima desviación del plano común, podemos suponerlo algo más grande que la extensión del máximo desvÃo relativo de las órbitas planetarias. Pero al desviarse del plano común hacia ambos lados, la máxima inclinación relativa no es mayor de 7 grados y medio. Por consiguiente, podemos imaginarnos que toda la materia de la cual se han formado los planetas, habÃa estado extendida sobre aquel espacio que está comprendido entre dos planos que pasan por el centro del sol e incluyen un ángulo de 7 grados y medio Pero una zona de 7 grados y medio de ancho que se extiende en dirección al cÃrculo máximo, constituye algo más que la 17.ª parte de la superficie de la esfera, es decir el espacio sólido entre los dos planos que recortan el espacio esférico en la anchura del ángulo mencionado, es algo más que la 17.ª parte del volumen de toda la esfera. Por lo tanto, de acuerdo a esta hipótesis, toda la materia que ha sido utilizada para formar los planetas, constituirÃa aproximadamente la 17.ª parte de aquella materia que el sol ha reunido de ambos lados para su composición en la extensión limitada por el más extremo planeta. Pero este cuerpo central tiene, frente al contenido total de todos los planetas, una ventaja que no es de 17 : 1, sino de 650 : 1, tal como lo determina el cálculo de Newton; pero también es fácil de comprender que en los espacios superiores más allá de Saturno, donde las formaciones planetarias o cesan o son raras, y donde sólo se han formado unos pocos cometas, y donde sobre todo los movimientos de la materia elemental, no capacitados para llegar al equilibrio de las fuerzas centrales como en la región más cercana al centro, sólo se transforman en una caÃda casi general hacia el sol —que, repito, por todos estos motivos la masa del conglomerado solar debÃa alcanzar extraordinaria magnitud.