Historia natural y teoria general del cielo
Historia natural y teoria general del cielo La concepción satÃrica de aquella ingeniosa cabeza de La Haya que después de reproducir las noticias generales del dominio de las ciencias sabÃa ridiculizar las fantasÃas sobre la necesidad de que todos los cuerpos siderales están poblados, no puede ser menos que aprobada. «Aquellas criaturas —dijo— que habitan las selvas sobre la cabeza de un mendigo, habÃan considerado hace mucho tiempo su residencia como un globo inconmensurable y a sà mismos como obras maestras de la creación, cuando uno de ellos a quien el cielo habÃa dotado de un alma más refinada, un pequeño Fontenelle de su especie, percibió de repente la cabeza de un caballero. En seguida convocó a todas las cabezas ingeniosas del barrio y les dijo lleno de deleite: Nosotros no somos los únicos seres animados de toda la naturaleza; mirad aquà una tierra nueva, aquà viven más piojos». Si el final de esta conclusión hace reÃr, no es porque sea muy distinta de la manera de juzgar de los hombres, sino porque este mismo error, que en los hombres proviene de la misma causa, parece merecer en ellos mayor excusa.