Historia natural y teoria general del cielo
Historia natural y teoria general del cielo Esta pereza de su fuerza de pensar que es una consecuencia de la dependencia de una materia burda y que no se puede dirigir bien, no sólo es la fuente del vicio, sino también del error. Como la dificultad inherente al esfuerzo de disipar la niebla de los conceptos confusos y de separar el conocimiento obtenido por ideas comparadas de las impresiones sensuales, sirve de obstáculo, prefiere dar lugar a un aplauso precipitado y descansa en la posesión de un conocimiento que la pereza de su naturaleza y el obstáculo de la materia apenas le permiten ver desde un lado.
En esta dependencia se desvanecen las facultades espirituales junto con la vivacidad del cuerpo. Cuando la gran vejez debido a la debilitada circulación de las savias sólo hace hervir en el cuerpo humores espesos, cuando la elasticidad de las fibras y la agilidad en todos los movimientos disminuyen, se endurecen las fuerzas del espíritu en igual cansancio. La velocidad de los pensamientos, la claridad de las concepciones, la vivacidad del ingenio y la facultad recordatoria pierden vigor y calor. Los conceptos injertados por larga experiencia reemplazan de alguna manera la desaparición de estas fuerzas, y la inteligencia demostraría su incapacidad con mayor claridad si la violencia de las pasiones que necesita esta rienda, no disminuyera al mismo tiempo y aun antes.