Historia natural y teoria general del cielo
Historia natural y teoria general del cielo Cualquiera que sea la naturaleza de este origen, puesto que ha producido o dirigido los movimientos de los planetas, es necesario que haya abrazado a todos estos cuerpos; y dada las prodigiosas distancias que los separaran, no puede haber sido sino un fluido de inmensa extensión. Para haberles dado en el mismo sentido, un movimiento casi circular alrededor del Sol, es necesario que el fluido haya rodeado a este astro, como una atmósfera. La consideración de los movimientos planetarios nos conduce luego a pensar que en virtud de un calor excesivo, la atmósfera del Sol se extendió primitivamente más allá de las órbitas de todos los planetas, y que se comprimió sucesivamente, hasta sus lÃmites actuales.
En el estado primitivo en el que suponemos al Sol, se parecÃa a las nebulosas que el telescopio nos muestra compuestas de un núcleo más o menos brillante, rodeado de una nebulosidad que, condensándose en la superficie del núcleo, lo transforma en estrella. Si se concibe, por analogÃa, a todas las estrellas formadas de esta manera, se puede imaginar su estado anterior de nebulosidad, precedido él mismo por otros estados en los cuales la materia nebulosa era de más en más difusa, siendo el núcleo cada vez menos luminoso. Se llega asÃ, remontándose tan lejos como sea posible, a una nebulosidad difusa hasta tal punto, que apenas se podrÃa sospechar su existencia.