Historia natural y teoria general del cielo
Historia natural y teoria general del cielo »También parece que, en la primera, las pequeñas estrellas que se descubren con el telescopio no parecen capaces de causar su blancura. Halley fue sorprendido por esos fenómenos que consideró apropiados para poner en claro una cosa que parecía difícil de entender en el libro del Génesis: que la luz hubiese sido creada antes que el Sol. Durbam los considera como aberturas a través de las cuales se descubre una región inmensa de luz y por fin el cielo de fuego. Pretende haber podido distinguir que las estrellas que se perciben en algunas de las manchas están mucho menos alejadas de nosotros que las manchas mismas. El Señor de Maupertuis da en su obra un Catálogo de esas nebulosas según Hevelius. Las considera como grandes masas de luz que han sido aplanadas por una potente rotación. Si la materia de que ellas están formadas poseyese el mismo poder luminoso que las estrellas, sería necesario que su tamaño fuese enorme con relación a la suya, para que, a pesar de su alejamiento mucho más grande, que hace ver la disminución de su luz, se las vea al telescopio con magnitud y forma. Si se las supone de un tamaño igual al de las estrellas, es necesario que la materia que las forma sea menos luminosa y que sean infinitamente más próximas de nosotros, para que la podamos ver con una magnitud sensible. Valdría la pena pues, tratar de determinar su paralaje, en el caso de que efectivamente tengan paralaje. Pues quizás se ha desesperado de hallar la paralaje de los astros debido a que sólo ha sido observado un pequeño número.