Historia natural y teoria general del cielo
Historia natural y teoria general del cielo No me he afirmado en el plan de esta empresa hasta sentirme seguro con respecto a los deberes de la religión. Mi empeño se ha duplicado a cada paso, cuando vi dispersarse las nieblas que en su oscuridad parecían ocultar monstruos, pero que al disiparse hicieron aparecer con el máximo esplendor la majestuosidad del Ser Supremo. Sabiendo irreprochables estos esfuerzos, quiero indicar fielmente lo que pueden encontrar de chocante en mi plan los espíritus bien intencionados, pero débiles, y estoy dispuesto a someterlo a la severidad del areópago ortodoxo con la franqueza característica de la probidad de pensar. El abogado de la fe puede pues aducir primero sus argumentos.
Si la estructura del Universo con todo su orden y belleza no es más que una consecuencia de la materia abandonada a sus leyes generales de movimiento, y si la ciega mecánica de las fuerzas naturales sabe desarrollarse tan magníficamente desde el caos y llega a tal perfección por su propia fuerza, entonces la demostración de la existencia del Autor Divino derivada del bello espectáculo del universo, pierde toda su fuerza, la naturaleza se vuelve autónoma, el gobierno divino es innecesario. Epicuro renace en pleno cristianismo y una filosofía profana pisotea la fe que le brinda una clara luz para iluminarla.