Historia natural y teoria general del cielo
Historia natural y teoria general del cielo A Kant y Laplace corresponde, pues, el mérito de haber encarado en términos cientÃficos un problema que ha preocupado desde tiempo inmemorial a la humanidad y si bien la crÃtica moderna —como luego veremos— ha superado, basándose en las adquisiciones de la ciencia, muchas de las formulaciones de estos sabios, ellas merecen ser conocidas, porque leyéndolas se tiene la impresión de asistir al parto de ideas fecundas ya definitivamente incorporadas al acervo cultural de la humanidad. Tal ocurre con la noción de evolución que impregna todo el contenido de estas obras de Kant y Laplace.
Después de que Copérnico hubo restituido al Sol y a la Tierra su verdadero lugar en el Universo, después de que Kepler descubriera cómo se mueven los planetas alrededor del Sol, y finalmente que Newton incluyera estas leyes en su gran ley de la atracción universal, parecÃa que se habÃa logrado «aprisionar» a la Naturaleza en marcos rÃgidos y que los movimientos tan genialmente explicados habÃan sido siempre los mismos y lo seguirÃan siendo por los siglos de los siglos. La idea de la invariabilidad absoluta de la naturaleza es la caracterÃstica fundamental de esa época.
«En contraste con la historia de la humanidad, que se desarrolla en el tiempo, se prescribió a la historia natural un desarrollo exclusivo en el espacio»[2]