Historia natural y teoria general del cielo
Historia natural y teoria general del cielo «La primer brecha en esta concepción petrificada de la naturaleza fue abierta, no por un naturalista, sino por un filósofo. En 1755 apareció la Historia Natural y Teoría General del Cielo, de Kant. La cuestión del primer impulso quedaba eliminada; la tierra y todo el sistema solar se presentaban como algo que se fue formando en el transcurso del tiempo. Si la gran mayoría de los naturalistas hubiera tenido menos horror a pensar, ese horror que Newton expresa con la advertencia: “¡Física, cuídate de la Metafísica!” habrían tenido que deducir de este genial descubrimiento de Kant conclusiones que les habrían ahorrado extravíos interminables y un trabajo y tiempo inmensos desperdiciados en direcciones falsas. Porque en el descubrimiento de Kant estaba el punto de partida de todo progreso ulterior. Si la Tierra era algo que se había ido haciendo, entonces su actual estado biológico, geográfico y climatérico, sus plantas y animales tenían también que haber ido haciéndose. La Tierra tenía que tener una historia, no sólo en el espacio, de las cosas unas al lado de las otras, sino también en el tiempo, de las cosas unas después de otras. Si inmediatamente después de la publicación de Kant se hubieran proseguido decididamente las investigaciones en esa dirección, las ciencias naturales estarían hoy mucho más adelantadas de lo que están»[3].