La Religion dentro de los limites de la mera Razon
La Religion dentro de los limites de la mera Razon Sin embargo, se puede decir con fundamento «que el reino de Dios ha venido a nosotros», aunque sólo el principio del paso gradual de la fe eclesial a la Religión universal de la Razón, y así a un Estado ético (divino) sobre la tierra, haya arraigado de modo universal, y en algún lugar también de modo público; si bien la erección efectiva de ese Estado está aún alejada de nosotros en una amplitud infinita. En efecto, puesto que tal principio contiene el fundamento de un acercamiento continuo a esa perfección, en él, como en un germen que se desarrolla y seguidamente se fecunda de nuevo, reside (de modo invisible) el todo que un día debe iluminar y dominar el mundo. Pero lo verdadero y lo bueno[83] —en relación a lo cual reside en la disposición natural de todo hombre el fundamento así de la intelección como de la participación por el corazón— no deja, si una vez se ha hecho público, de comunicarse de modo general por virtud de la afinidad natural en la que está con la disposición moral de seres racionales en general. Los entorpecimientos por causas civiles políticas que pueden oponerse de tiempo en tiempo a su extensión sirven más bien para hacer tanto más íntima la unión de los ánimos en orden al bien (que, después que ellos han puesto los ojos en él, no abandona jamás sus pensamientos)[*] [84] [85].