La Religion dentro de los limites de la mera Razon
La Religion dentro de los limites de la mera Razon Asà pues, el principio —de una fe de iglesia— que remedia o previene toda ilusión religiosa es que, además de las tesis estatutarias de las que por el momento no puede prescindir del todo, esa fe de iglesia ha de contener en sà a la vez un principio por el cual haya de producirse la Religión de la buena conducta, como la verdadera meta, para poder un dÃa prescindir de aquellas tesis.
La veneración de seres invisibles poderosos, que fue arrancada al hombre desamparado mediante el temor natural fundado en la conciencia de su impotencia, no comenzó en seguida por una Religión, sino por un servicio de Dios (o de Ãdolos) de carácter servil, el cual, cuando habÃa alcanzado una cierta forma legal pública, llegó a ser un servicio del templo y, sólo habiendo sido ligada poco a poco a estas leyes la formación moral de los hombres, un servicio de la iglesia; a la base de ambos está una fe histórica, basta que se ha empezado a ver ésta sólo como provisional y en ella la presentación simbólica y el medio de promoción de una fe religiosa pura.
